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martes, 4 de agosto de 2015

Whatsapp, Ortega y Gasset y por qué el mundo es como es

Universo: hace unos 12.000 millones de años -  sin fecha prevista de desaparición

Vida en la tierra: hace unos 3.500 millones de año - sin fecha prevista de desaparición

Nosotros (homo sapiens sapiens): hace unos 200.000 años - sin fecha prevista de desaparición

Ortega y Gasset: Madrid, 1883 - ibíd. 1955

Hangouts: EEUU, 2005 - sin fecha prevista de defunción

Whatsapp: California, 2009 (despegue de lo que conocemos hoy día como whatsapp - sin fecha prevista de defunción)

Line: Japón, 2011 -sin fecha prevista de defunción

Telegram: Berlín, 2013 - sin fecha prevista de defunción

Pese a lo que a priori podamos pensar, resulta que todos estos "elementos" (en principio tan dispares) están íntimamente ligados por una sencilla "ecuación" que vamos a intentar desarrollar con brevedad.


I.  Apps de mensajería

Resulta que Whatsapp, esa aplicación utilizada por unos 450.000.000 de homos sapiens al mes, no encripta los mensajes, no es app nativa de android (no viene instalada "de serie" en los dispositivos android), no permite desconectarse de ella mientras tienes tu smartphone encendido, no permite enviar archivos de más de 16MB y ni siquiera es gratuita.

Tenemos, frente a ella, a Telegram, que encripta los mensajes (e incluso los elimina del todo permitiéndonos configurar cuándo), permite enviar archivos de hasta 1GB, funciona en cualquier plataforma (android en dispositivos móviles, pcs con windows, etc.) y es completamente gratuita.

Disponemos, también, de Line, que ademas de ser igualmente gratuita (del todo) incluye una serie de funciones y complementos (todos gratuitos) como cámara, antivirus, card (postales virtuales), tools (compás, cronómetro, y muchas más).

Está Hangouts, que también es gratuita, es app nativa de android (viene instalada de serie en todos los androids) y, por lo demás, bastará decir que, al formar parte de Google, se beneficia de todas las ventajas (es decir, comodidades) que los usuarios podemos obtener de ello.

Pese a todo ello, resulta que los 450.000.000 de homo sapiens se quedan con una aplicación que, repetimos:
  1. No es gratuita (todas las demás sí)1
  2. No permite enviar archivos pesados (Telegram sí)
  3. No respeta en lo más mínimo la privacidad de los mensajes intercambiados (Telegram sí)
  4. No es app nativa de android (Hangouts sí)
  5. No permite desconectarte de ella mientras estás online (como mínimo Hangouts sí).
  6. No funciona en todas las plataformas: hasta hace poco sólo smartphones; desde hace algún tiempo también en web, pero con multitud de bugs y problemas.  (Hangouts y Telegram, sí)
  7. No incluye ninguna utilidad más (Hangouts y Line sí).

Por si todo esto fuera poco, recordaremos que en todas ellas, salvo en Hangouts,2 está disponible la que pudiera argumentarse como característica estrella de Whatsapp: la posibilidad de configurar grupos.  Luego, ni siquiera ésta es una razón.


La pregunta entonces es: ¡¿Por qué Whatsapp?!


II.  Ortega y Gasset y La Rebelión de las masas (1929)
La tesis de Ortega y Gasset en La rebelión de las masas es que "la perfección misma con que el siglo XIX ha dado una organización a ciertos órdenes de la vida es origen de que las masas beneficiarias no la consideren como organización sino como naturaleza".
Tras plasmar dicha tesis en el capítulo VI de dicha obra, nos recuerda en el VII que "somos aquello que nuestro mundo nos invita a ser (...), vivir no es más que tratar con el mundo".

Tendríamos entonces una situación que podríamos esquematizar más o menos así:

En un determinado momento algún grupo de homo sapiens habria empezado a utilizar whatsapp como app de mensajería por defecto.  
Sin que exista, es más, sin que sean capaces (porque les es un asunto completamente ajeno, al modo en que Ortega lo plasma en su tesis) de plantearse una explicación basada en criterios objetivos de por qué esa app sea mejor que sus alternativas, un segundo grupo de personas (conectados por lazos de parentesco, amistad, etc.) comenzaría a usar esa misma app para poder estar en comunicación con los miembros del primer grupo.  
El procedimiento se iría extendiendo paulatinamente a más y más grupos, así hasta alcanzar al final del proceso esos 450 millones de homo sapiens que, de hecho, usan whatsapp como su app de mensajería por defecto.

Regresemos un momento a Ortega. 
Por definición, la mayoría de esos 450.000.000 de homo sapiens han de formar parte de lo que Ortega denomina "masa" 3, no de la "minoría selecta".
Y es precisamente esa masa la que ha erigido a whatsapp como la app de mensajería por excelencia y, una vez alcanzado (de modo tan arbitrario y poco meritorio) tal estatus, la app permanece como tal, entronizada sin criterio alguno de eficacia, eficiencia, comodidad o cualesquiera otros que pudiéramos pensar como más aptos para que ocupara dicha situación. Porque, además,  el reducido conjunto de homo sapiens que no acaben de comulgar con tal estatus se encontrará aquí y acullá con que, a su pesar, acabarán  teniendo que instalar y usar whatsapp para poder acceder a informaciones de su trabajo/estudios/amistades/etc, puesto que, efectivamente, la susodicha aplicación será la utilizada por defecto en esos ámbitos (trabajo, universidad, familia,etc.) que dicho conjunto de homo sapiens (minoría selecta de Ortega) comparte con alguno de los grupos que ya habían adoptado la app acríticamente (masa).


III.  Por qué el mundo es como es
Si extendemos el modus operandi esquematizado en el punto anterior a otros posibles escenarios, tendremos entonces que el mundo, tal como nos lo encontramos cuando llegamos a él (la tradición heredada en Ortega), habría sido entonces conformado mediante dos vías:

una,  desde más o menos el siglo XIX (el advenimiento de las masas) por las correspondientes masas que se han ido sucediendo desde entonces, frente a las cuales las minorías selectas no habrían podido hacer nada en términos "prácticos", salvo oponerse y aceptar las consecuencias o bien aceptar a regañadientes lo impuesto (de hecho) por la masa;

la otra, anterior, cuando las masas no se habían aún inventado, y la imposición vendría entonces de los centros de poder (Jefe de la Tribu, Iglesia, Reyes, etc.).

El hombre vulgar, dice Ortega,4 al encontrarse con ese mundo técnica y socialmente tan perfecto, cree que lo ha producido la naturaleza (...) pertenece al conjunto de lo que "está ahí", de lo que decimos "es natural", porque no falta.

Así sería como Whatsapp tampoco falta (no puede faltar) en el smartphone de todo homo sapiens que se precie, porque "es natural", "está ahí": ha de estar ahí.

A lo largo de la historia, entonces, se nos habrían ido imponiendo toda una serie de modus vivendi (sistemas de gobierno, económicos, regímenes políticos, costumbres sociales y religiosas, prácticas sexuales, etc.) que, como whatsapp hoy, ni eran los mejores, ni los más eficientes, ni los más libres, ni los que, en definitiva, hubiéramos elegido nosotros, si antes otros no los hubieran ya elegido por (nunca para) nosotros.

O dicho de otro modo: que no nos convenzan de que el mundo jamás podría haber sido distinto de como es, porque sí, resulta que sí podría haberlo sido. Tan "sencillo" como, ahora mismo, desinstalar whatsapp y cambiarla por otra (y mejor) app de mensajería.



Edit: No olvidamos que, en los orígenes de whatsapp, uno de los factores que contribuyó a su masificación fue el ser compatible (frente a otras apps que, o no lo eran, o bien ni siquiera existían por aquel entonces) con el S.O. Symbian de Nokia; ahora bien, este hecho deja intacta la cuestión que en este post se trata: ¿por qué, una vez disponible toda una amplia gama de apps de mensajería, todas ellas gratuitas y, seguramente (tal como hemos pretendido demostrar en esta líneas) mejores, se sigue optando por whatsapp como la app de mensajería por defecto?  A ello hemos intentado dar respuesta en este post.
Por último, pero no por ello menos importante: no, no recibimos comisión ni somos amigos de nadie relacionado con ninguna de las apps de mensajería alternativas a whatsapp.  El único leit motiv que guía tanto este post como todo los demás es la insobornable búsqueda de la verdad (sea eso lo que sea) que caracteriza a la filosofía como actividad intelectual y actitud práctica.




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1 Conste que si insisto en lo de la gratuidad no es por ser un tacaño recalcitrante, sino por la incomodidad que en sí supone el tener que pagar los 0,78€ al año (si tienes contrato te lo descuentan de él, pero si no o bien efectúas el pago mediante tarjeta o bien tienes que buscar a alguien que lo pague por ti con su tarjeta, etc. Nadie negará que la opción de la gratuidad es mucho más cómoda... y barata, claro).
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Al contrario que en el marxismo, en Ortega ni el de "masa" ni el de "minorías selectas" son conceptos sociológicos, sino antropológicos: 

"masa -dice Ortega, ibíd,  Cap. XII- no designa aquí una clase social sino una clase o modo de ser hombre que se da hoy en todas las clases sociales"; 
"el hombre selecto -ibíd. Cap. I- no es el petulante que se cree superior a los demás, sino el que se exige más que los demás, aunque no logre cumplir en su persona esas exigencias superiores".
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2Aunque los grupos no se guarden (habría que volver a añadir a los integrantes para una nueva charla), en hangouts también se pueden llevar a cabo charlas en grupo.
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4ibíd., Cap. VI
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