Google+ EL ASESOR FILOSOFICO: Consumo y democracia. Breve post acerca de "La sociedad de consumo" de Baudrillard. <meta content='asesoria filosofica' name='description'/> <meta content='filosofia' name='keywords'/>

sábado, 6 de junio de 2015

Consumo y democracia. Breve post acerca de "La sociedad de consumo" de Baudrillard.

La filosofía libera, entre otras cosas, porque es capaz de llegar a ver un sistema desde fuera; o, utilizando una jerga más filosófica, porque es capaz de una representación etic de contenidos emic.
  
Ninguna otra disciplina nos permite darnos cuentas de algunas circunstancias, por ejemplo, de nuestra sociedad de consumo, porque estamos tan dentro de ella, que la perspectiva externa se nos escaparía siempre.  (Y no, no es la televisión la que nos ayuda en esta labor.)

Dice Baudrillard en su maravilloso La sociedad de consumo (1970):

En líneas generales, los consumidores, en su condición de tales, son inconscientes y están desorganizados, una situación semejante a la de los obreros de comienzos del siglo XIX.  En este concepto, son el objeto de exaltación, adulación y alabanza de los buenos apóstoles que los denominan "la opinión pública", realidad mística, providencial y soberana.  Así como la democracia exalta al pueblo, siempre que éste permanezca en su lugar (es decir, no intervenga en la escena política y social), a los consumidores se les reconoce su soberanía, siempre que no pretendan actuar como tales en el escenario social.  El pueblo son los trabajadores, mientras permanezcan desorganizados.  El público, la opinión pública, son los consumidores siempre que se contenten con consumir.

  
En todo caso, el sistema capitalista tiene la virtualidad de hacer dos cosas con todo lo que pudiera desestabilizarle (consideramos su desaparición una utopía a día de hoy): o bien se trata de elementos tan minoritarios que el sistema puede tolerarlos perfectamente (y a los que, incluso, mostrará como prueba de las libertades que garantiza) o bien, convertidos en fenómeno de masas, pasan a integrarse en la estructura económica del sistema (Fredric Jameson, desde el neomarxismo nos anuncia que la cultura se ha convertido en mercancía, no es ya un producto de la economía sino que ella misma es estructura económica, de ahí -añadimos nosotros- que la función del mercado sea no distinguir entre basura y calidad, porque justamente la función del mercado  es hacer pasar-a través del marketing- la basura "por" calidad).

Es evidente que elasesorfilosofico, como ya hemos dicho en alguna ocasión, ni pretende ni será un fenómeno de masas; luego, sólo queda la otra opción, que, de hecho, nos atrae mucho más: ser una isla para los pocos que, libremente, se sientan cómodos aquí.  (Todos tranquilos pues: el sistema no peligra.)

No hay comentarios:

Publicar un comentario